Ensayo
La
igualdad
La humanidad ha vivido épocas
en las que se ha marcado una gran diferencia entre todos los seres humanos,
estas diferencias han surgido en razón de factores como raza, sexo, posición
económica, cultura, nacionalidad, etcétera, y se reflejan en conductas discriminatorias
que lo único que hacen es abrir más la brecha de desigualdad entre los seres
humanos.
Se pugnó mucho tiempo por el
derecho a la igualdad, sin embargo, en las últimas décadas nos hemos convencido
de que es más importante que se respete nuestro derecho a ser diferentes,
debido a que todos los seres humanos somos individuos que poseen
características que nos hacen únicos e irrepetibles.
La igualdad es definida por la
RAE, como un principio que reconoce la equiparación de todos los ciudadanos en derechos
y obligaciones, pero no es posible exigir las mismas obligaciones a los
ciudadanos que ni siquiera tienen acceso a los mismos derechos, la ley no puede
establecer una igualdad tan determinante y cerrada, cuando existen grupos
vulnerables que manifiestan diferentes necesidades, o grupos que poseen
determinadas características que hacen evidente su diferencia con los demás ,
por ejemplo, no se pueden otorgar los mismos derechos a un trabajador y a un
campesino, pues se encuentran en diferentes condiciones.
La igualdad es un principio
que nos permite asegurar que no recibiremos un trato diferente al que se le dan
a otras personas que se encuentran en las mismas condiciones que nosotros, sin
que exista una causa razonable para ello, esto quiere decir que no recibiremos
ningún tipo de privilegio sobre otras personas, pero tampoco sufriremos
discriminación, este principio sirvió como base para la construcción de los derechos humanos, se
manifiesta como un ideal, y en él, deben basarse las normas que nos rigen, así
que cuando hablamos de igualdad ante la ley, se hace referencia a la dignidad.
La dignidad significa la
superioridad de los seres humanos sobre los animales, es el principio guía del
Estado en el que el individuo queda libre de ofensas y humillaciones, y donde
se le permite llevar a cabo el libre desarrollo de su propia personalidad y actuación,
en este panorama se concibe al ser humano como un sujeto para alcanzar un
objetivo, no como un instrumento.
El principio de igualdad
prohíbe todas y cada una de las formas de diferenciación, es una especie de derecho
a estar sometido a la ley, aunque el Estado quisiera apegarse estrictamente al
concepto de igualdad, no sería posible porque la ley es la encargada de
eliminar las desigualdades sociales.
Las personas deben ser
tratadas de igual manera a menos que exista una causa de suficiente consideración
para no hacerlo , de esta manera surge el principio básico de la no discriminación, ninguna persona puede tener
preferencia ante otra, a menos que exista una razón válida para hacerlo, es por
eso que el criterio jurisprudencial indica que las situaciones iguales deben
ser tratadas iguales y las situaciones desiguales deben ser tratadas desiguales,
pues no se puede tratar igual lo que es diferente, ni diferente lo que es igual,
por eso la igualdad es un bien jurídico
tutelado en algunos derechos humanos a nivel constitucional.
La ley debe ser igual para
todas las personas que se encuentren bajo las mismas condiciones, no es posible
que se impongan obligaciones que beneficien a unos y afecten a otros, así que no
hay ley absoluta, la ley se aplica en cada caso, se deben contemplar situaciones
diferentes, sin aplicar una discriminación arbitraria y como motivo de
hostilidad o en favor especial a otras personas.
Igualdad es la distinción
entre quienes no se encuentran en la misma condición, mientras que la discriminación
es cuando sin un motivo relevante se resuelven planteamientos iguales de una
forma distinta, entonces la ley no puede hacer diferencias entre dos o más
grupos sin que exista una justificación racional, en cambio, es la encargada de
proteger a las personas en contra de la discriminación normativa, la igualdad
favorece las oportunidades y se encarga de remover los obstáculos que se le
oponen, pues las afectaciones que pueden sufrir varios grupos dependerán de sus
características concretas y particulares.
La Corte Europea y la Corte Interamericana
de los Derechos Humanos establecieron una serie de criterios que sirven como
complemento a la ley, para fomentar la igualdad, se estableció que debe haber
proporcionalidad, racionabilidad y adecuación.
El criterio de racionabilidad establece
que una norma no puede ser discriminatoria ni ir en contra de la razón, la
justicia y el bien común, el de la proporcionalidad indica que debe encajar en un
sistema de principios y valores, y el de adecuación menciona que las normas
deben acomodarse a las circunstancias históricas, económicas, sociales, políticas
y culturales, con la ayuda de estos tres criterios se ha contribuido a evitar
que en los códigos se establezcan leyes que puedan dañar a los ciudadanos, por ejemplo, en Canadá se estableció
una ley que establece que una mujer aborigen perderá su calidad de indígena,
tan solo por contraer matrimonio con un hombre no aborigen, en esta ley se
observa discriminación en razón de la sexualidad, pues se aplica sólo a las
mujeres, así que la discriminación la podemos observar en el contenido de la ley
o como consecuencia de la aplicación de una norma.
Los indicados para determinar
las circunstancias que pueden justificar que se otorgue un trato distinto entre
las personas que poseen circunstancias iguales son el juez y el legislador.
La igualdad se considera como
un bien jurídico tutelado en normativas de Italia, China, España y Colombia, donde
se observa un principio de solidaridad respecto a los grupos sociales débiles ,
en Chile, Colombia y Ecuador se han emitido sentencias que establecen que el Estado,
con todo y sus órganos, deben abstenerse de discriminar, en cambio debe promover,
mediante acciones legislativas y administrativas, la igualdad de oportunidades para
toda la población , en algunos casos será necesario legislar en favor de unas
grupos que por sus condiciones se encuentren en situación de discriminación o que
podría agravarse su situación de debilidad.
En conclusión, el Estado se encargará
de aplicar políticas sociales, económicas y culturales que ayuden a terminar
con la desigualdad social, que todos los ciudadanos tengan el mismo trato
cuando se encuentren en las mismas circunstancias, establecer en qué condiciones
se puede permitir un trato diferente y considerar discriminación a la declaración
de medidas que pasen por alto algunos posibles beneficios que se pudieran
obtener.
Referencias:
García González, La Dignidad
Humana: Núcleo Duro de los Derechos Humanos, IUS revista jurídica, Universidad Latina
de América, disponible en: http://www.unla.mx/iusunla28/reflexion/La%20Dignidad%20Humana.htm
Nogueira, H. (1997). El derecho a la igualdad en la
jurisprudencia constitucional. Ius et Praxis, 2, 235-251.
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